Madre piurana pide apoyo para repatriar restos de su hijo fallecido en España

La historia de Ángel Sandoval Domínguez, un adolescente de 13 años que luchaba contra la leucemia, ha conmovido a Piura y al país. Tras su fallecimiento en España, su madre, Marilu Domínguez Rivera, pide apoyo urgente para repatriar sus restos y darle una cristiana sepultura en su tierra natal.

El diagnóstico y el viaje a España

Ángel fue diagnosticado con leucemia en noviembre del año pasado. Recibió quimioterapias en el hospital Almansor de Chiclayo y estaba preparado para un trasplante de médula ósea, siendo su padre, Luis Alberto Sandovalco Veñas, el donante compatible.

Sin embargo, debido a las limitaciones del sistema de salud peruano —donde solo el hospital Rebagliati de Lima realiza este tipo de operaciones y con largas listas de espera, la familia organizó actividades para recaudar fondos y enviarlo a España.

El 22 de mayo, Ángel viajó a Barcelona junto a su padre e ingresó al hospital San Juan de Dios, especializado en atender a niños con cáncer. Su madre no pudo acompañarlo porque debía cuidar a sus otras dos hijas en Piura.

“Él estuvo recibiendo sus quimioterapias en Chiclayo, en el Hospital Almanzor, y mi niño ya estaba apto para el trasplante de médula ósea, el cual se lo iba a dar mi esposo. Nosotros realizamos actividades para que pudiera viajar a España, porque, en Perú, en el Hospital Rebagliati de Lima, había largas listas de espera para la operación. Ya en España, el Hospital Sant Joan de Déu intervino para la operación; sin embargo, mi niño falleció”, declaró la madre.

Según Domínguez, tras la operación de trasplante de médula ósea que se realizó el 21 de agosto, el cuerpo de su menor hijo no resistió el postoperatorio. Sus defensas quedaron debilitadas y, tras complicaciones respiratorias, falleció el sábado 30 de agosto.

Obstáculos para la repatriación

Tras la tragedia, la familia inició gestiones para trasladar el cuerpo a Piura. El costo aproximado del traslado desde Barcelona hasta Lima era de 5,000 euros, sin incluir los pasajes. Inicialmente, la cancillería peruana en Barcelona informó que no podía ayudar y sugirió contratar una funeraria privada o considerar la cremación.

“Mi esposo ha ido a la Cancillería a pedir ayuda y le dijeron que ellos no hacen ningún tipo de ayuda, que contratemos una funeraria. Pero es un gasto que nosotros tenemos que asumir, desde trasladar el cuerpo de mi niño, desde Barcelona hasta Lima, lo cual cuesta 5,000 €. Ahora la situación está cambiando porque, gracias a Dios, la noticia se ha difundido en los medios de comunicación y muchas personas nos han apoyado. Ya están diciendo que sí se puede y congresistas, al enterarse de este caso, también nos están ayudando”, sostuvo.

La difusión del caso en medios de comunicación y redes sociales despertó solidaridad y presión pública. Esto hizo que la cancillería cambiara de postura y empezara a coordinar apoyo. Además, congresistas de Piura se sumaron para respaldar a la familia.

Pedido de la madre

Por último, Marilú Domínguez hizo un llamado de atención sobre la precariedad del sistema de salud peruano para atender a niños con leucemia. Resaltó el trato humano recibido en España y lamentó que en el Perú no existan las condiciones necesarias para brindarles una atención integral.

El último pedido de esta madre es sencillo pero profundo: que Ángel regrese a Piura para descansar en paz y que su familia pueda despedirse de él.

“Hago un llamado por todos estos niños que tienen cáncer aquí en el Perú. El sistema es muy malo a diferencia del trato que te dan en España. Lamentablemente, nuestro sistema no está calificado para atender a niños con leucemia y ellos sufren demasiado, los pinchan por todas partes de su cuerpo con tantas agujas. Es muy lamentable”, finalizó Domínguez.