
La Institución Educativa N.° 15186 del centro poblado El Papayo atraviesa una grave crisis sanitaria debido a la falta de agua potable y la presencia de potenciales casos de tuberculosis entre estudiantes y docentes, en un contexto de inacción por parte de las autoridades.
Katy Franco, directora del plantel, advirtió que la deficiente infraestructura y la ausencia de servicios básicos mantienen a los alumnos en condiciones insalubres desde el inicio del año escolar. Pese a los reiterados pedidos, la escuela sigue operando sin acceso a agua potable ni garantías mínimas para la salud y seguridad de la comunidad educativa.
El almacenamiento del recurso ha incrementado el riesgo de enfermedades transmitidas por zancudos y el contexto sanitario es aún más preocupante tras confirmarse que varios integrantes de la comunidad escolar están bajo evaluación por posible TBC.
“Queremos abrir la llave y lavarnos las manos o bajar la palanca del inodoro (…) pero no se puede. Y más me da pena por el tema de la tuberculosis, eso es lo que me asustó mucho”, expresó.

La titular del plantel indicó que se vienen realizando acciones preventivas y seguimiento médico para detectar a tiempo los casos. Los resultados aún están en evaluación y serán confirmados por el área de salud.
“Sí, pues está en posible contagio, les han hecho su muestra de esputo y también el tema de radiografía, pero todavía estamos esperando resultado. Aparentemente, cinco han salido reactivos, pero están en ese proceso todavía.”, manifestó.
Más allá del riesgo sanitario, la problemática evidencia un abandono institucional que se arrastra desde hace meses. La falta de agua potable persiste desde la entrega del colegio, pese a que su remodelación superó los siete millones de soles.
“Dieron un presupuesto de más de 7 millones de soles. Yo lo único que quiero es que pongan el agua, Ahí está la placa de la ANIN y la municipalidad de Castilla, no quiero molestar a nadie ni causarles molestia a ninguna autoridad, solo que me apoyen, por favor, a que nos pongan el agua», señaló Franco.

Finalmente, la directora también alertó sobre el peligro vial al que se exponen los estudiantes cada día al desplazarse hacia la escuela. Los pobladores han presentado reclamos, pero hasta el momento ninguna autoridad ha intervenido.
“No hay señalizaciones ni ojos de gato. Los niños caminan en la orilla de la pista y los tráileres pasan a gran velocidad. Me da miedo, porque puede ocurrir un accidente”, advirtió.













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