
Cansados de vivir durante años con problemas de abastecimiento, los vecinos de la urbanización Ignacio Merino, en sus etapas primera y segunda, alzaron su voz de protesta ante la severa escasez de agua que vienen afrontando nuevamente. Esta situación, que se ha agravado desde el mes de febrero, mantiene a muchas familias sin acceso a este servicio básico durante varios días consecutivos.
Los residentes denuncian que no han sido considerados en el cronograma de distribución de agua mediante camiones cisterna que ejecuta la Empresa Prestadora de Servicios Grau (EPS Grau).
“Los cortes vienen desde el mes febrero estamos así sin agua y ahora nuevamente tenemos corte, exigimos que seamos incluidos en el reparto de agua por parte de cisterna”, manifestó Jorge Ladines, morador de la urbanización.
Un problema que arrastran por años
Los vecinos aseguran que esta problemática no es reciente. Según indican, llevan años soportando la falta de agua, pese a las reiteradas promesas de solución por parte de la empresa. Incluso mencionan que, tras unos breves meses de servicio regular, el suministro fue cortado nuevamente por reparaciones en otras zonas, afectando no solo a Ignacio Merino, sino también a sectores cercanos.
“Este problema de años y en esta vez llevamos sin agua cinco días. Al principio si había agua todo normal, pero porque están arreglando unas redes nos han cortado el servicio. Y peor aún ni siquiera nos consideran en la repartición de agua por cisterna”, declaró Jorge Trelles vecino afectado.
El alto costo de conseguir agua
Ante la carencia del servicio, las familias se ven obligadas a comprar agua a través de camiones cisterna o revendedores privados, lo que representa un gasto adicional que golpea sus bolsillos. Los precios oscilan entre 30, 40 y hasta 80 soles, dependiendo del volumen y proveedor. Algunos vecinos han optado por instalar bombas para extraer agua de la red principal o del subsuelo, pero no todos tienen esa posibilidad.
“Voy a empezar a comprar, pero me sale caro, tengo que gastar alrededor de 30, 40, 60 soles por tanque de agua. La EPS Grau debe de mandar una cisterna y darnos agua”, comentó Carmen Ramírez, moradora de la primera etapa de la urbanización Ignacio Merino.
Lo que más indigna a los residentes es que, a pesar de no contar con el servicio, los recibos de agua continúan llegando puntualmente. “Si no pagamos, nos cortan totalmente el servicio, aunque no tengamos agua. Es injusto”, reclaman.
Vecinos se organizan para exigir sus derechos
Ante la ineficacia de las actuales juntas vecinales y comités de parque, los propios vecinos están impulsando la formación de un comité de defensa para exigir que se les incluya en el reparto de agua por cisternas. Además, evalúan adoptar medidas de presión más drásticas, como dejar de pagar el servicio durante seis meses o un año, hasta que se les brinde una solución efectiva.
“Queremos soluciones, no más excusas. Estamos cansados de ser ignorados”, concluyó Irma Rodríguez, moradora de la primera etapa de la urbanización Ignacio Merino.













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